Centéotl A.C. presente en el 4° Congreso Nacional de Amaranto en Xochimilco

El Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl A.C. participó en el “4° Congreso Nacional de Amaranto, 2° Diálogo Latinoamericano y 2° Encuentro Nacional de Amaranteros”, celebrado en Xochimilco, Ciudad de México, los días 17 y 18 de octubre, en el marco del Día Nacional del Amaranto.

El Grupo Enlace para la Promoción del Amaranto en México y la Red Latinoamericana del Amaranto coordinó el evento con la intención de fortalecer vínculos entre productores, académicos y consumidores comprometidos con el rescate y la promoción del amaranto como alimento estratégico para la soberanía alimentaria.

Restableciendo la importancia del amaranto

En el marco del Día Nacional del Amaranto, que se celebra cada 15 de octubre, este año se realizó el 4° Congreso Nacional de Amaranto, el 2° Diálogo Latinoamericano y el 2° Encuentro Nacional de Amaranteros, los días 17 y 18 de octubre, en el Centro de Educación Ambiental Acuexcomatl de San Luis Tlaxialtemaco, en la alcaldía de Xochimilco. El evento reunió a productores, investigadores y transformadores de amaranto de todo el país, con el propósito de conocer la situación del amaranto en el contexto cultural y agrícola de diversos países latinoamericanos, y generar una red masiva para el rescate de este importante grano en México.

El amaranto es uno de los granos más importantes junto con el maíz y el frijol, gracias a sus múltiples beneficios para la salud. Sin embargo, es uno de los granos más olvidados en la historia. Curiosamente, el amaranto es una planta que ha viajado al espacio debido a sus propiedades nutricionales y su resistencia a los cambios climáticos.

Estudios han demostrado que el amaranto es una fuente completa de proteínas, rico en fibra, vitaminas del complejo B y ácido fólico, así como en minerales esenciales como calcio, hierro, magnesio y fósforo. Entre sus beneficios destacan la mejora de la salud digestiva, el apoyo en la reducción de peso, el fortalecimiento de los huesos y, en investigaciones recientes, su potencial para ayudar en el control de la diabetes y ofrecer propiedades antiestrés y antioxidantes.

Actualmente, el amaranto está ganando fuerza nuevamente. Con el apoyo de investigadores, productores y transformadores, se busca impulsar su consumo para que en un futuro cercano las familias mexicanas lo incorporen no solo como un dulce típico —su presentación más conocida—, sino como un alimento básico, ya sea en forma de semilla, grano reventado o harina.

Oaxaca destaca su labor por posicionar el amaranto

Durante el 4° Congreso Nacional de Amaranto, el Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl A.C. asistió con 17 productores y transformadores del grano provenientes del estado de Oaxaca. Estos colaboradores, que participan activamente en los programas “Centro Demostrativo y de Capacitación Agroecológica” y “Amaranto de Mesoamérica”, participaron en las siete mesas de diálogo y en las ponencias internacionales.

En la mesa de diálogo “Nutrición, Salud y Cultura Alimentaria” destacó la participación de la señora Aurelia, campesina de la comunidad El Carmen, Villa de Zaachila, Oaxaca. De la mano del Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl, bajo el programa “Centro Demostrativo y de Capacitación Agroecológica” ha trabajado durante más de 30 años en el cultivo y aprovechamiento del amaranto. Compartió su experiencia y las diversas formas de consumo, incluyendo el uso de las hojas de la planta, que aportan nutrientes como zinc, hierro, ácido fólico y vitamina A. El grano ha sido fundamental tanto para su alimentación como para su economía, pues es la base de los productos que comercializa diariamente.

Este congreso marcó un punto de partida importante para los amaranteros del país, especialmente ante los retos del cambio climático, uno de los principales problemas que enfrentan los productores. En este sentido, el doctor Eduardo Espitia Rangel presentó una ponencia sobre la situación actual y las perspectivas del amaranto en México.

El amaranto es considerado una planta del futuro por su gran capacidad para resistir condiciones adversas y por sus beneficios para la salud humana. Actualmente, países como China, Perú y Alemania también cultivan y transforman esta semilla. En el congreso participó el doctor Chen Longzheng, quien compartió las distintas formas en que personas y animales aprovechan el amaranto en su país. Destacó especialmente su uso como alimento para animales como cerdos, toros y vacas.

Este congreso fue una valiosa oportunidad para compartir saberes y reflexionar sobre este maravilloso cultivo. Un tema recurrente entre los asistentes fue la preocupación por la poca información y valorización que se le da al amaranto.

El amaranto es un gran tesoro que debemos difundir para que vuelva a formar parte de la canasta básica, como lo fue en la época prehispánica.

Leer más

Amaranto: Semilla ancestral que nutre el presente y cultiva el futuro

El amaranto ha sido una de las semillas más antiguas de México, junto con el maíz y el frijol. Desde tiempos prehispánicos, fue considerado uno de los cultivos más importantes de Mesoamérica, especialmente en México, donde los diversos climas y suelos fértiles permitieron que su cultivo se desarrollara de manera extraordinaria.

El amaranto en el México prehispánico fue una de las principales plantas alimenticias empleadas tanto en el sustento diario como en la vida ritual; los pueblos prehispánicos como los mexicas, mayas y zapotecas reconocieron en el amaranto un alimento con un alto valor nutritivo y espiritual. Lo consideraban una planta sagrada, símbolo de vida, fuerza y comunidad.

Esta semilla sagrada tenía un papel central en ceremonias y rituales religiosos, donde representaba la vida, la fertilidad y la conexión con la tierra. Sin embargo, todo cambió con la llegada de los españoles. Durante la colonización, el amaranto fue una de las primeras semillas prohibidas por su valor nutritivo y su profundo significado espiritual. Para los conquistadores, simbolizaba las creencias “paganas” de los pueblos originarios. A raíz de esa persecución, el cultivo del amaranto fue desapareciendo poco a poco en muchas regiones del país; debido a esto, su producción decayó rápidamente.

Siglos después, el amaranto resurge como un símbolo de resistencia, salud y soberanía alimentaria, en las comunidades rurales de los Valles Centrales y la Sierra Sur de Oaxaca tras percibir un problema silencioso pero grave: la desnutrición infantil. Durante años, este fenómeno ha pasado desapercibido, sin recibir la atención que merece. No se trata solo de aliviar los síntomas, sino de comprender y atender las causas profundas que lo originan, entre ellas la falta de acceso a una alimentación sana, natural y nutritiva.

En Centéotl A.C. hemos buscado desde hace 29 años el rescate, cultivo y promoción de esta planta ancestral; hoy, en el Día Nacional del Amaranto, reafirmamos nuestro compromiso de seguir promoviendo su importancia y beneficios.

Leer más