Amaranto: Semilla ancestral que nutre el presente y cultiva el futuro
El amaranto ha sido una de las semillas más antiguas de México, junto con el maíz y el frijol. Desde tiempos prehispánicos, fue considerado uno de los cultivos más importantes de Mesoamérica, especialmente en México, donde los diversos climas y suelos fértiles permitieron que su cultivo se desarrollara de manera extraordinaria.
El amaranto en el México prehispánico fue una de las principales plantas alimenticias empleadas tanto en el sustento diario como en la vida ritual; los pueblos prehispánicos como los mexicas, mayas y zapotecas reconocieron en el amaranto un alimento con un alto valor nutritivo y espiritual. Lo consideraban una planta sagrada, símbolo de vida, fuerza y comunidad.
Esta semilla sagrada tenía un papel central en ceremonias y rituales religiosos, donde representaba la vida, la fertilidad y la conexión con la tierra. Sin embargo, todo cambió con la llegada de los españoles. Durante la colonización, el amaranto fue una de las primeras semillas prohibidas por su valor nutritivo y su profundo significado espiritual. Para los conquistadores, simbolizaba las creencias “paganas” de los pueblos originarios. A raíz de esa persecución, el cultivo del amaranto fue desapareciendo poco a poco en muchas regiones del país; debido a esto, su producción decayó rápidamente.
Resistencia y Salud: Nuestra Misión de Cultivo y Promoción del Amaranto Ancestral.
Siglos después, el amaranto resurge como un símbolo de resistencia, salud y soberanía alimentaria, en las comunidades rurales de los Valles Centrales y la Sierra Sur de Oaxaca tras percibir un problema silencioso pero grave: la desnutrición infantil. Durante años, este fenómeno ha pasado desapercibido, sin recibir la atención que merece. No se trata solo de aliviar los síntomas, sino de comprender y atender las causas profundas que lo originan, entre ellas la falta de acceso a una alimentación sana, natural y nutritiva.
En Centéotl A.C. hemos buscado desde hace 29 años el rescate, cultivo y promoción de esta planta ancestral; hoy, en el Día Nacional del Amaranto, reafirmamos nuestro compromiso de seguir promoviendo su importancia y beneficios.



