El pasado sábado 14 de junio, Centeotl A.C. llevó a cabo una jornada de reforestación significativa que unió a los miembros de todos nuestros programas. En una acción concreta por el medio ambiente y la participación ciudadana, y alineada con nuestros ejes estratégicos, nos dedicamos a la siembra de pinos utilizando un método extraordinario: la técnica de plantación atribuida a Ellen G. White, con el objetivo de establecer un microbosque.
Este método, que según los escritos de Ellen G. White (co-fundadora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y autora prolífica) corresponde a una revelación divina, fue empleado con notable éxito por la Sra. White durante su estancia en las rocosas y desafiantes tierras de Australia. Los árboles plantados bajo esta técnica no solo crecieron con un vigor excepcional, sino que produjeron frutas abundantes y de un sabor superior, transformando suelos pobres en fuentes de vida.
La técnica se enfoca en la preparación profunda del sitio de plantación para estimular un sistema radicular robusto y eficiente. A continuación, detallamos sus pasos:
Preparación del Hoyo (Paso 1): Se excava un hoyo amplio, de 90 cm de ancho por 90 cm de largo y 90 cm de profundidad. Es crucial separar la primera capa de tierra (los primeros 30 cm), que denominaremos “capa superficial” o “primera capa”, y reservarla aparte.
Manejo de la Capa Profunda (Paso 2): A partir de los 30 cm de profundidad, la tierra cambia notablemente en color y consistencia. Esta capa, llamada “capa profunda” o “segunda capa”, no se utilizará para la plantación y debe ser removida y depositada en otro lugar o destinada a otro uso.
Sistema de Aireación (Paso 3): Una vez que el hoyo está listo, se introduce un tubo (de PVC, acero o cemento) de 4 pulgadas y 60 cm de longitud. Es vital asegurarse de que los extremos del tubo estén cubiertos con piedras para evitar que entre tierra, pero permitiendo la circulación de aire. Como alternativa, se puede emplear una botella de vidrio de 1.5 o 2 litros de bebida, colocada de manera similar para generar un espacio de aireación. Pueden usarse varias botellas tapadas en la boca con una piedra para completar los 1.5 lts
Capa de Sustrato Nutritivo (Paso 4): Se coloca una capa de 30 cm de una mezcla rica en nutrientes, que llamamos “sustrato nutritivo”. Esta mezcla puede contener tierra de hojas, humus, composta, harina de hueso y roca fosfórica, previamente combinados. Esta capa cubrirá el fondo del hoyo y se compactará suavemente con los pies.
Capa de Piedras y Tierra Superficial (Paso 5): Sobre el sustrato nutritivo se extiende una capa de piedras medianas, cubriendo toda la superficie. Posteriormente, se añaden 20 cm de la “primera capa” de tierra que se reservó inicialmente, compactándola firmemente con los pies para evitar que se asiente posteriormente.
Posicionamiento del Árbol (Paso 6): Sobre esta capa de tierra se coloca una piedra redondeada. Las raíces del árbol se distribuyen cuidadosamente alrededor de esta piedra, asegurando que el árbol quede estabilizado y centrado en el hoyo.
Liberación de Raíces (Paso 7): Si las raíces del árbol están compactadas en el cepellón, es fundamental soltarlas suavemente antes de colocarlas, facilitando su expansión.
Cubierta Final y Protección (Paso 8): Finalmente, el árbol se asienta firmemente, rodeado con la tierra restante de la “primera capa”. Para proteger la zona del hoyo de la intensa radiación solar, se cubre con hojas y materia órganica y se riega con suficiente agua.
El ingenio de este método radica en cómo estimula un desarrollo radicular extraordinario. La instalación de nutrientes en el fondo del hoyo “obliga” al árbol a desarrollar sus raíces en profundidad para alcanzarlos. La presencia de aire bajo tierra (a través del tubo o botella) fomenta la oxidación de estos nutrientes, creando una atracción química para las raíces.
A medida que las raíces descienden en busca de nutrientes, encuentran la primera piedra, lo que las fuerza a ramificarse y a desarrollar múltiples raíces secundarias para rodearlas. Al alcanzar la segunda capa de piedras, se ven obligadas a una nueva división y multiplicación radicular. Este proceso genera una superficie radicular masiva y altamente eficiente antes de que las raíces lleguen a la reserva nutritiva principal. El resultado son árboles con una capacidad de absorción de nutrientes excepcionalmente grande, lo que se traduce en un crecimiento vigoroso y una producción abundante de fruta de excelente calidad.
En Centeotl A.C., nos enorgullece emplear métodos que no solo promueven el cuidado del medio ambiente, sino que también recuperan sabiduría probada para un futuro más verde y productivo.
¿Te inspira este innovador método de plantación y la visión de Centeotl A.C. para la reforestación y el desarrollo comunitario? Descubre más sobre cómo integramos la participación ciudadana y el cuidado del medio ambiente en nuestras acciones. ¡Súmate a la siembra de un futuro más próspero y sostenible!