Oaxaca y Costa de Marfil comparten sus raíces, conocimientos y expresiones culturales en la FIL 2026, un espacio que también abre las puertas para visibilizar al amaranto como alimento ancestral y de alto valor nutricional.

El Instituto Politécnico Nacional (IPN) lleva a cabo la XLIII Feria Internacional del Libro (FIL) en el Centro Cultural “Jaime Torres Bodet”, ubicado en la Ciudad de México. En esta edición abrió sus puertas al público el pasado 28 de agosto y permanecerá hasta el 6 de septiembre de 2026, reuniendo diferentes expresiones culturales, conocimientos y propuestas provenientes de México y otros países.
En esta edición, Oaxaca y Costa de Marfil participan como invitados especiales, generando un espacio de encuentro entre dos culturas con historias, tradiciones y formas disitintas de comprender el mundo, pero que encuentran en la cultura, el conocimiento y la identidad un punto de encuentro.
Oaxaca lleva el amaranto a la Feria Internacional del Libro
Como parte de la participación de Oaxaca en esta importante feria, Amaranto de Mesoamérica para el Mundo, participa con un espacio dedicado a la promoción y divulgación del amaranto, uno de los cultivos ancestrales que forman parte de la historia y cultura alimentaria de nuestro estado.
A través de este espacio, las y los visitantes tienen la oportunidad de conocer más sobre el amaranto, sus propiedades nutricionales, su importancia cultural y las diferentes formas en las que puede ser transformado e incorporado a la alimentación cotidiana.
Esta participación también permite compartir el trabajo que durante 30 años hemos desarrollado en el Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl A.C. en el rescate, fomento y promoción del cultivo y consumo del amaranto, así como los procesos que desde la Cooperativa Amaranto de Mesoamérica para el Mundo se realizan para transformar este grano en diferentes productos alimenticios.
Más allá de ser un alimento, el amaranto representa parte de nuestra memoria y de nuestra identidad. Este importante cultivo ha acompañado a los pueblos de Mesoamérica durante siglos y actualmente continúa representando una alternativa para fortalecer la alimentación y la economía de familias campesinas de Oaxaca.


