
En la actualidad, uno de los principales desafíos que enfrenta la agricultura es la pérdida progresiva de la fertilidad de los suelos. Durante décadas, el uso intensivo de agroquímicos ha permitido incrementar la producción agrícola; Sin embargo, también ha provocado el deterioro de la microbiología del suelo, reduciendo su capacidad natural para nutrir las plantas y sostener cultivos saludables.
Esta situación ha obligado a muchos campesinos a utilizar mayores cantidades de químicos, generando una dependencia a estos insumos para poder mantener sus niveles de producción. Como consecuencia, los costos de cultivo aumentan, la calidad nutricional de los alimentos disminuye y los ecosistemas agrícolas se vuelven más vulnerables.
Frente a esta problemática, la agricultura biodinámica busca restaurar la fertilidad natural de la tierra mediante el fortalecimiento de los procesos biológicos del suelo, el aprovechamiento de los recursos naturales y el respeto por los ciclos de la naturaleza.
Capacitación en Agricultura Biodinámica
Con el propósito de fortalecer las capacidades de las familias campesinas en la producción agroecológica, el pasado 03 de junio de 2026 el Centro Demostrativo y de Capacitación Agroecológica (CDCA) recibió la visita del maestro Namay Manuel Martínez Oseguera, del Centro de Innovaciones Científicas y Tecnológicas para la Agroecología (CICITAGRO), acompañado por el doctor Sabino Martínez, investigador del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR) Unidad Oaxaca.
La capacitación estuvo dirigida a 18 integrantes de la Red de Campesinos Agroecológicos, provenientes de las comunidades de El Carmen Santa Inés del Monte, La Ciénega de Zimatlán, Cuilápam de Guerrero, San José del Progreso, Santa Ana Zegache y Ocotlán de Morelos.




Durante la jornada, las y los participantes conocieron los fundamentos de la agricultura biodinámica y realizaron prácticas enfocadas en la elaboración y aplicación de preparados biopotenciadores destinados a mejorar la salud del suelo y fortalecer el crecimiento de los cultivos.
Uno de los principales temas abordados fue la preparación y dinamización de los concentrados 500 y María Thun, consideradas herramientas fundamentales para estimular la actividad biológica del suelo y fortalecer la vitalidad de las plantas.
El Concentrado 500 (C500) es reconocido por su capacidad para incrementar la microbiología del suelo, favoreciendo la regeneración de los procesos naturales que permiten la disponibilidad de nutrientes para las plantas. Por su parte, el Concentrado María Thun contribuye a fortalecer la energía y vitalidad de los cultivos, mejorando su capacidad de adaptación frente a factores de estrés ambiental.
Durante la dinamización de la microbiología la temperatura del agua debe ser entre 35 y 38 grados centígrados (que lo aguante el codo o el brazo). Así mismo, se sugiere juntar todos los bioinsumos como el C500, Thun, microorganismos de montaña, lixiviados, etc, para un menor desgaste fisico en aplicación. En esta ocasión solo se dinamizó el C500 y María Thun, durante una hora continua como se muestra en el material audiovisual.


