CHINTALAJ: Herbolaria zapoteca en manos comunitarias
En los rincones de los Valles Centrales de Oaxaca se encuentra la comunidad de El Carmen, encondida entre las montañas del municipio de Santa Inés del Monte. Ahí ha surgido CHINTALAJ, un grupo comunitario integrado por siete personas, en su mayoría mujeres, que fusionan su identidad y raíces zapotecas con la agroecología.
Lo que comenzó como un espacio de aprendizaje agroecológico hoy se ha transformado en una iniciativa de protección y rescate de plantas medicinales locales y ancestrales que, con el paso del tiempo, han estado en riesgo de desaparecer. Al mismo tiempo, el grupo promueve la salud y el cuidado de la piel mediante la elaboración de jabones 100 % artesanales, producidos por sus propias integrantes a partir de la herbolaria que cultivan de manera orgánica, combinando conocimientos ancestrales con prácticas agroecológicas.
El origen: aprendizaje agroecológico y rescate de plantas medicinales
El proyecto nació en 2023 como una Escuela de Campo (ECA), con el propósito de fortalecer y ampliar los conocimientos en prácticas agroecológicas. Su misión principal ha sido cuidar la tierra, cosechar de manera orgánica y, sobre todo, recuperar las plantas medicinales que estaban desapareciendo en su comunidad.
Para el año 2025, el Centro de Desarrollo Comunitario Centeotl A.C. se sumó a esta iniciativa mediante el proyecto “Desarrollo Integral en los Valles Centrales de Oaxaca”, enfocado en el fortalecimiento del aprendizaje agroecológico y el rescate de plantas medicinales originarias de la región. A partir de esta alianza, el grupo fortaleció la producción en sus huertos mediante el establecimiento de pilas de lixiviado de lombriz, un sistema biológico en el que las lombrices procesan desechos orgánicos para generar un biofertilizante rico en microorganismos, nitrógeno, fósforo y potasio.
Al aplicar el lixiviado de lombriz en sus huertos, el grupo comunitario CHINTALAJ no solo nutre las plantas medicinales desde la raíz, sino que también regenera el suelo, garantizando que cada ingrediente de sus jabones crezca en una tierra sana y libre de sustancias tóxicas, como los fertilizantes químicos.
Los resultados obtenidos en el huerto colectivo han permitido que el grupo evolucione. Actualmente, CHINTALAJ cultiva una gran variedad de plantas medicinales, entre las que destacan el amole —raíz de uso prehispánico fundamental en la cultura oaxaqueña—, así como espule, romero, sábila y rosa de Castilla, entre otras. Todas son cultivadas de manera orgánica y posteriormente procesadas para la elaboración de jabones. Actualmente, CHINTALAJ produce tres tipos: exfoliantes, aclarantes y para el cuidado del cabello.
El grupo comunitario CHINTALAJ demuestra que, cuando personas con una visión compartida de cuidado de la tierra unen esfuerzos, es posible generar cambios significativos. Su trabajo no solo contribuye al rescate de las plantas medicinales locales, sino también a la preservación del conocimiento herbolario desde una perspectiva agroecológica, fortaleciendo la identidad comunitaria y el cuidado del territorio.





























