En el Centro Demostrativo y de Capacitación Agroecológica (CDCA) recibimos este 24 de octubre la visita de ocho mujeres campesinas del grupo “El Ocotal”, provenientes de la comunidad de Santa Ana Zegache. Su visita surgió del interés por conocer, de manera práctica, modelos alternativos de producción agroecológica de hortalizas, que promueven la soberanía alimentaria y el cuidado del medio ambiente.

Durante el recorrido, las visitantes conocieron las diferentes áreas del CDCA: los módulos de producción, el área de bioinsumos, las parcelas con distintos cultivos y los espacios de capacitación, en donde intercambiamos experiencias y conocimientos.

Sin duda, el recorrido por las instalaciones les permitió descubrir un sinfín de ideas sobre cómo iniciar la producción de hortalizas desde un enfoque de respeto y cuidado de la tierra. Pero lo más importante fue la semilla de interés que se sembró en las jóvenes que también forman parte de este grupo de mujeres campesinas.

Impulsando a las y los jóvenes a ser parte del cambio

El grupo “El Ocotal” se distingue por integrar a mujeres jóvenes con la iniciativa de establecer un huerto agroecológico productivo, impulsado por ellas mismas. De manera creativa, buscan sembrar el interés y la motivación en cada una de las integrantes.

Por ello, el objetivo principal de su visita al CDCA fue despertar su creatividad, interés y motivación para emprender procesos productivos sostenibles en sus comunidades, iniciando con la creación de su propio huerto.

Para nuestro equipo como CDCA, esta labor resulta fundamental ante la urgente necesidad del relevo generacional en el campo, ya que con el paso del tiempo es cada vez más notoria la disminución de jóvenes que participan en actividades agrícolas, mientras la población rural envejece.

Sin nuevas generaciones que aprendan, experimenten y permanezcan en el campo, se pone en riesgo la seguridad alimentaria y la transmisión del conocimiento agrícola.

Con estas acciones, Centéotl A.C. reafirma su compromiso con la juventud y el fortalecimiento de capacidades locales, promoviendo la agroecología como una vía para el desarrollo sostenible y el bienestar comunitario.

Esperamos que la experiencia vivida en el CDCA sea un incentivo suficiente para que estas jóvenes se conviertan en productoras activas, asegurando lo que consumen y generando excedentes para el beneficio de sus comunidades.